Biodinámica que se siente en cada copa
Parra Jiménez nos flipa simplemente porque representa justo esa España que nos encanta descubrir, la de proyectos alternativos que nacen desde el viñedo, con convicción y autenticidad.
La bodega es el fruto de una colaboración entre los hermanos Parra Jiménez, pioneros en su zona por tomarse en serio la viticultura orgánica y biodinámica en La Mancha; y por otro, el legendario enólogo Juan Antonio Ponce, conocido por su sensibilidad para hacer vinos frescos, vivos y con un pulso natural. De esa alianza salen vinos con una energía muy particular: fruta nítida, sensación jugosa, cero maquillaje y un carácter que engancha, porque te hablan de campo y de oficio, pero con una facilidad de trago que los vuelve suculentos.
El orange (skin contact) encaja perfecto en el portafolio porque es un vino delicioso, técnicamente bien elaborado, y para que también, muy cool. En Estados Unidos estos vinos se venden con facilidad y la gente los ama, gulp wines, vinos que te bebes a grandes sorbos.